El Lado Oscuro de lo Sobrenatural: Un Análisis Psicocriminológico de las Creencias en Fantasmas y su Impacto en la Delincuencia.
Fantasmas y Mitos: Exploración Psicocriminológica de las Creencias y
Comportamientos
Introducción
Una de las manifestaciones más intrigantes de las creencias humanas a lo largo de la historia es la persistencia de la creencia en fantasmas y fenómenos sobrenaturales. Desde las antiguas civilizaciones hasta la actualidad, la idea de espíritus y espectros que vagan en el mundo de los vivos ha sido un tema recurrente en las tradiciones culturales y religiosas de diversas sociedades. Sin embargo, cuando observamos estas creencias desde una perspectiva psicocriminológica, nos adentramos en un terreno fascinante y poco explorado. ¿Cómo influyen las creencias en fantasmas en la psicología de los individuos y en la comisión de delitos? ¿Pueden las historias de fantasmas y mitos culturales desempeñar un papel en la motivación y justificación de comportamientos delictivos? A lo largo de este análisis, exploraremos estas cuestiones y examinaremos la relación entre la creencia en fantasmas y el mundo del crimen desde un enfoque psicocriminológico.
Desarrollo
Los fantasmas son espíritus o almas desencarnadas que
en ocasiones, al menos en creencias y mitos populares, realizan apariciones
sombrías, a veces invisibles (produciendo sonidos o desplazando objetos). Las creencias
sobre fantasmas han variado a lo largo del tiempo y lugar, con desacuerdos en
cuanto a qué son los fantasmas (o se supone que sean) y si de hecho existe tal
cosa. Estudios recientes indican que muchos occidentales creen en fantasmas
y en la vida después de la muerte.
En la mitología
celta de la Bretaña armoricana, se tenía como concepto de
fantasma derivado de los druidas a los anaon. Se creía
que se podían aparecer a veces a los vivos, especialmente en la vigilia de
Todos los Santos (gran fiesta celta deSamain).
En occidente, aquellos que
creen en fantasmas a veces los consideran almas que no pueden
encontrar descanso tras su muerte, por lo que vagan en la tierra. La
inhabilidad de encontrar descanso es a menudo explicada por retrasos, tareas
pendientes, tal como una víctima buscando justicia o venganza tras su muerte, o
un criminal retrasando su juicio en el purgatorio o infierno.
En el este (como en China), mucha gente cree en la reencarnación.
Los fantasmas son aquellas almas que se rehúsan a ser “recicladas” porque
poseen tareas sin terminar, similares a aquellos de la creencia occidental. Los exorcistas pueden ayudar al fantasma a
ser reencarnado o hacerlo desaparecer de la existencia. En la creencia china,
además de la reencarnación, un fantasma puede también volverse inmortal y
convertirse en semidiós, o puede ir al infierno y sufrir eternamente, o puede
morir otra vez y convertirse en “fantasma de un fantasma”.
En la mayoría
de las culturas, las apariciones de fantasmas están asociadas con una sensación de
miedo. Algunos creyentes afirman que los fantasmas están relacionados con
energía negativa.
Ya que Fantasía es la
representación de una tragedia o de una comedia, de horror o de éxtasis gozoso,
de miedo o de deseo, que culmina en el fantasma. En latín se privilegia el
significante fantasma y en las lenguas germánicas y anglosajona sólo se
usa fantasía, como escribía Freud, y como Lagache
propuso para la terminología psicoanalítica francesa. Jean Lagache fue un psiquiatra y psicoanalista francés que hizo importantes
contribuciones a la criminología psicoanalítica. En su obra "La
personalidad criminal", Lagache exploró las causas psicológicas y psicodinámicas
de la delincuencia.
Lagache argumentó que la personalidad criminal se desarrolla a través de un
proceso de desorganización psicológica que comienza en la infancia. Esta
desorganización puede deberse a factores como el abuso infantil, la negligencia,
la falta de atención y la falta de normas y límites claros. Como resultado de
esta desorganización, la personalidad criminal se caracteriza por la
impulsividad, la falta de autocontrol, la incapacidad para establecer
relaciones interpersonales satisfactorias y una tendencia hacia la agresión y
la violencia.
Lagache también hizo importantes contribuciones al estudio de la motivación
criminal, argumentando que los delincuentes a menudo actúan en base a fantasías
inconscientes y motivaciones emocionales. Según Lagache, estas fantasías y
motivaciones pueden estar relacionadas con traumas infantiles o conflictos
psicológicos no resueltos.
En resumen, Lagache fue uno de los primeros psicoanalistas en aplicar la teoría psicoanalítica al estudio de la delincuencia y la criminalidad, y su obra sigue siendo relevante para la comprensión de la personalidad criminal y la motivación delictiva.
La teorización sobre
el fantasma no está terminada, con Lacan: una lógica del fantasma, que es la expresión última de la
lógica del deseo, falta aún una
dialéctica del fantasma, expresión de la dialéctica del miedo y el deseo.
Jacques Lacan
fue un psicoanalista francés que desarrolló su propia teoría psicoanalítica a
partir de las ideas de Sigmund Freud. Uno de los conceptos clave de la teoría
lacaniana es el "fantasma".
Para Lacan, el fantasma es una construcción psíquica que se forma en la
infancia como una respuesta a la experiencia del deseo sexual y la castración
simbólica. El fantasma es una imagen mental que representa la relación del
sujeto con su propio deseo y con el deseo del Otro (el padre, la madre, el
amante, etc.). El fantasma es una especie de guion que dicta cómo el sujeto
debe comportarse en relación con sus deseos y los deseos de los demás.
Lacan argumentó que el fantasma está en la base de la estructura psíquica
de todo sujeto humano y que la relación del sujeto con su fantasma determina su
comportamiento y su experiencia subjetiva. Además, Lacan argumentó que el
fantasma no es una representación de una realidad externa, sino una
construcción simbólica que se forma a través del lenguaje y la cultura.
Para Lacan, la tarea del psicoanálisis es ayudar al sujeto a desentrañar la
lógica de su propio fantasma y comprender cómo su fantasma influye en su
experiencia subjetiva y su comportamiento. Al hacerlo, el sujeto puede
liberarse de las limitaciones impuestas por su fantasma y acceder a una mayor
libertad y autenticidad en su vida.
En resumen, la teoría lacaniana del fantasma es una forma de entender la
estructura psíquica del sujeto humano y su relación con el deseo y la cultura.
Para Lacan, el fantasma es una construcción simbólica que influye en la
experiencia subjetiva y el comportamiento del sujeto, y la tarea del
psicoanálisis es ayudar al sujeto a comprender y liberarse de su propio
fantasma.
Asimismo, algunas nociones relativas a la
ontología del fantasma. Los fantasmas, o fantasías, pueden ser:
-Consientes o inconscientes
-Voluntarios, ensoñaciones, e
involuntarios, referidos a obsesiones y alucinaciones.
-Personales o universales - corporizados en
los mitos, fantasías originarias, arquetípicas, de todos los pueblos de todos
los tiempos, probablemente heredo-genéticos, que forman parte del patrimonio
filogenético de la humanidad.
-Actuales, o arcaicas, infantiles. Formadas
en las más tempranas etapas del desarrollo psíquico, ontogenético del ser humano.
-De Miedo, angustia, o de deseo de
persecución o de grandeza en la Dialéctica - coexistencia, lucha, sucesión y
síntesis superadora de contrarios - del miedo y el deseo, que representa, la
dialéctica primera en la génesis de la psicología normal y patológica del ser
humano. Entre el miedo y el deseo está la culpa, ya que la culpa es el
sentimiento generador de todos los trastornos mentales.
-Fantasma fundamental, estructurante,
organizador, y fantasmas secundarios, contingentes.
Ya que hay dos consideraciones.
Todo fantasma, dialécticamente, conlleva su o sus contrarios. Y que cada fase
del desarrollo psicosexual, cada
etapa de la autoconstrucción del yo,
tiene un fantasma privilegiado, estratificado en capas fantasmáticas – véase a Chasseguet- Smirgel.
Los Avatares de la Fantasía son las distintas formas fenoménicas en que puede manifestarse el mismo fantasma, formas fenoménicas que pueden ser normales o patológicas. Las formas normales de aparición de los fantasmas, son, a su vez, dos:
-Fantasías conscientes diurnas, voluntarias, de deseos, e involuntarias, obsesivas, de angustia.
-Fantasías oníricas, sueños y pesadillas, también de deseo o de angustia.
Las formas patológicas en que se nos revelan los fantasmas, son tres, y para diferenciarlas recurriremos a los tres significantes clásicos de Lacan: Real, Simbólico e Imaginario, pero situados en otro contexto de significado, que correlacionaremos con los tres grupos fundamentales de la patología mental: Perversión, Neurosis y Psicosis.
En la perversión, la fantasía se manifiesta
en lo REAL - real como significativo de la “realidad
común interhumana” que todos compartimos, de realidad koinokosmica, según Heráclito: “Para los despiertos hay
Mundo común y uno, los dormidos se vuelven cada uno al suyo”.
La cita que
mencionas pertenece a Heráclito y se puede encontrar en su obra
"Fragmentos". La cita completa es: "Los despiertos tienen un
mundo en común, pero cada uno de los dormidos se vuelven hacia su mundo
particular".
Para Heráclito, el mundo común que compartimos los seres humanos está
compuesto por todo lo que es visible y tangible, pero también por todo lo que
es invisible e intangible, como las leyes que rigen el universo y las
relaciones humanas. Los "despiertos" son aquellos que están
conscientes y en sintonía con este mundo común, que están conectados con los
demás y con la realidad tal como es.
Por otro lado, los "dormidos" son aquellos que están
desconectados del mundo común y que se centran solo en su propia realidad
subjetiva. Heráclito sostiene que cada uno de los "dormidos" se
vuelve hacia su mundo particular, lo que significa que están centrados en sí
mismos y en su propia perspectiva, y no están en sintonía con el mundo que
compartimos.
En resumen, la cita de Heráclito "Los despiertos tienen un mundo en
común, pero cada uno de los dormidos se vuelven hacia su mundo particular"
nos habla de la importancia de estar conscientes y conectados con el mundo
común que compartimos, en lugar de estar centrados solo en nuestra propia
perspectiva subjetiva.
En la neurosis, la fantasía se
manifiesta en lo simbólico.
En la psicosis el fantasma aparece
en lo imaginario, en forma de alucinación delirante – imaginario
que corresponde en este contexto significativo a la realidad idiokósmica
de Heráclito, a la realidad psíquica de
Freud.
Cualquier forma de fantasma puede aparecer bajo cualquiera de las cinco
formas descritas, y cualquier existente humano, en distintas épocas y en
destinos estados de organización.
El fantasma es el sostén del
deseo. Es un hecho que las perversiones ponen en evidencia que no funcionan sin su partenaire: ya sea la pareja pulsional freudiana de voyeurismo - exhibicionismo o la de
sadismo-masoquismo que Lacan desmonta. Sea la elección del objeto
homosexual. Sea la del fetichista-
la perversión de las perversiones- y su objeto.
El síntoma - goce del sujeto -
se presenta siempre, por la vertiente del
fantasma, ya con la inclusión del otro como partenaire. Para Lacan, en el
ser hablante del lado hombre debe vérselas con el objeto y toda realización de
la relación sexual que desemboca en el fantasma.
El fundamento del enunciado “no hay relación sexual” es la disyunción del goce
y del otro, y más concretamente, la disyunción entre el hombre y la mujer, bajo
la forma.
Así, Lacan critica “el catálogo”
freudiano de las perversiones tal como las podemos encontrar en las
neurosis, para decir que éstas no son perversiones
sino modalidades del goce
masculino a partir de la disyunción entre el
goce y el Otro y de sus consecuencias. Es a partir de esta definición del
deseo masculino, donde la perversión acentúa
apenas la función del deseo en el hombre, que Lacan escribe para
significar que ahí hay una voluntad de
goce que procede del fantasma.
La voluntad de goce en el perverso, como en el caso de cualquier otro, es una voluntad que fracasa, que encuentra su
propio límite, su propio freno, en el ejercicio
común del deseo y sus perversiones. El neurótico se caracteriza por el
hecho de que la verdadera naturaleza del deseo, este paso decisivo, no es
franqueado. El objeto del deseo masculino, es
un fantasma que es el sostén del deseo o un engaño. Y es este hecho el que hace del sexo masculino el sexo débil
a la luz de las perversiones.
Mitos y fantasmas
Lacan establece diversas relaciones entre los fantasmas que forjan lo neuróticos y los mitos
creados por la humanidad, y que a partir de esta correspondencia retoma el caso
del hombre de las ratas de Freud
para forjar el concepto de “mito
individual del neurótico “, y el famoso caso freudiano de Juanito, este autor muestra que hay correspondencia
entre la noción de mito y la noción
de las teorías sexuales infantiles de
Freud.
Lacan en mito Edipo las
fantasmas edificas son sustraídos del padre. En este sentido forja el
termino de “cuarteto mítico”, donde el yo y el objeto son
sustituidos por otros personajes que los representan y permiten darles trámite
a los aspectos agresivos de la relación
narcisista con el objeto edípico.
En esta lógica, y con base en las ideas de Hegel sobre la lucha por puro
prestigio, así como en sus ideas sobre la formación del yo en el estadio del espejo, lacan muestra que estos
aspectos narcisistas del fantasma se
refieren a una relación que básicamente es agresiva y tiene por contenido la muerte imaginada de otro.
Asimismo, Freud, en su texto de 1910-12 sobre “Degradación general de la vida amorosa” considera tan frecuente como la fantasía de incesto con la madre, y que confirma dramáticamente aquello de que entre el Deseo y el Miedo está la Culpa. Este fantasma de “Incesto con la hermana” aparece en lo REAL en la perversión del desdichado poeta austríaco G.Trakl, en el apasionado amor incestuoso que durante su infancia compartió con su hermana, y cuya culpa se transparenta dolorosamente en su desgarrada, bellísima poesía, y que culminaría con el suicidio de ambos, ya adultos. Señalaremos que Georg y su hermanita Grete se parecían como dos gemelos, lo que nos hace evocar la tan parecida versión del mito de Narciso.
En la neurosis, lo simbólico, de Jean Paul Sartre quien nos relata en su conmovedor texto autobiográfico de su primera infancia, “Les mots”, 1964, “Cometí el grave error de buscar entre las mujeres a esta hermana que nunca tuve”. Estas muchas mujeres simbolizaban a su hermana, y su propia madre era su hermana simbólica, como para Baudelaire, vida paralela de Sartre, “La mujer amada es la hermana de elección”.En lo imaginario, en la psicosis, de José Mendel, paciente de Karl Jaspers, estudiado exhaustivamente desde el punto de vista fenomenológico en su texto "Relaciones Causales y comprensibles" entre destino y psicosis en la demencia precoz, esquizofrenia, de 1912, caso tan parecido y casi contemporáneo del Presidente Schreber, y en el que Mendel realizaba el coito consigo mismo, porque en su cuerpo estaba también el de su hermana, en una alucinación delirante de posesión erótica que “realizaba”, en la realidad psíquica, la fantasía de “Incesto con la hermana”.
La forma normal de
fantasía voluntaria consciente de “Incesto con la hermana” se sublima en
la obra artística pictórica de Salvador Dalí, “Joven Virgen autosodomizada por los cuernos de su propia castidad”
- óleo de 1954 -, y también en la novela del escritor brasileño E. Veríssimo “Lo que no se debe amar”. Señalamos que
el mismo Sartre, en el texto ya citado, y como confirmación de la sublimación
de la fantasía obsesionante, revela que "en mis escritos puedan
encontrarse las trazas de este fantasma: Orestes y Electra en “Las Moscas”,
Boris e Ivich en “Los caminos de la libertad”, Frantz y Leni en “Los
secuestrados de Altona”.
Y esta fantasía, por último, puede aparecer en los sueños de deseo prohibido, de incesto con la que no se debe amar, de cualquier ser humano normal. Y, ya que vamos ahora en busca de un complejo para las psicosis, que, como el de Edipo y Electra, surja de la fuente maravillosa de los mitos griegos, que nos demuestran una vez más su valor y su utilidad para el psicoanálisis, para el develamiento de las fuerzas misteriosas que determinan la tragedia humana en la vida mental normal y patológica, que dialécticamente se esclarecen mutuamente, evoquemos la clarividencia del poeta Jean Cocteau: “He preferido siempre la mitología a la historia, porque la historia es una verdad que se deforma de boca en boca y se vuelve mentira, mientras que el mito, de boca en boca toma fuerza y llega a devenir verdad”.
Los mitos relatan en forma poética, metafórica y simbólica
lo que sucedió en los tiempos primigenios de todos los pueblos, la historia y
la prehistoria de los miedos y los deseos de la humanidad en su prístina y
remota infancia, esas “escenas
primitivas” de terror y de éxtasis, que se repiten en los recuerdos
imprecisos e inefables de la primera infancia como arquetipos estructurantes
del ser en las más arcaicas etapas del desarrollo psicosexual. Imágenes, fantasmas, quizás innatos,
hereditarios, en los que la ontogenia revivirá la filogenia de la especie
humana. Freud, en 1910, que con la revelación de su propio complejo de Edipo, quien introdujo por primera vez, en el campo de
nuestra ciencia, la necesidad, la validez, la utilidad del estudio de los mitos para la comprensión integral de
lo psicológico y lo psicopatológico,
del pensamiento mítico como
primera Weltanschauung, como la concepción del mundo del hombre
primitivo que reaparece, retorna, en el proceso primario del pensar, del sueño, en los primeros
tiempos del infantil, como enseñó Piaget, en los delirios de las psicosis y el
complejo de las neurosis y el acto perverso de las psicopatías.
El mito de Pelopia, nieta de Pelops,
nos da la clave arcaica del fantasma
de violación - anal o vaginal - en el sexo femenino. Pelopia
es violada por su propio padre, Tiestes, hermano de Atreo y de Crisipo,
ambos hijos de Pelops. La saga trágica de esta estirpe, los Tantálidas,
o Pelópidas, o Atridas, nos esclarece sobre esta historia eterna de sangre y
traiciones en la lucha por el poder.
Obviamente pensamiento los hechos
principales: en primer lugar, Atreo
y Tiestes, su hermano menor, se confabulan para matar a su hermanastro Crisipo, según una versión del mito, por instigación de Hipodamia,
esposa de Pelops y madre de ambos. Pelops, los maldice y
destierra de Olimpia. Ambos van a Micenas, donde el oráculo vaticina que el rey
de la misma debe ser uno de los dos.
Pues la esposa de Atreo ha devenido en amante de su cuñado, Tiestes. Atreo, para vengarse, mata, despedaza y cocina a los hijos de Tiestes y se los sirve en un banquete, para revelarle luego el horrendo crimen y expulsarlo del país, pues para entonces ya había accedido al trono de Micenas con ayuda de Zeus. Ávido Tiestes de venganza, acude al oráculo quien le revela que el justiciero vengador será el hijo que tendría con su propia hija Pelopia, a quien viola mientras ésta duerme, engendrando a Egisto, quien, efectivamente matará a Tiestes. Después Egisto será el amante de Clitemnestra, esposa de Agamenon, a quien ambos matarán a su regreso triunfal de Troya. Por último, los amantes adúlteros serán ajusticiados por Orestes, incitado por su hermana Electra, unidos en el odio a su propia madre asesina de su padre. Así, a través de la desventurada Electra se enlazará esta historia con la del desventurado Edipo.
Los mitos de Pelops y Pelopia se transparentan vívidamente
los fantasmas de miedo, surgidos de las fases pregenitales, preedípicas
oral y anal, característicos, a través del retorno de lo reprimido, de la Psicosis, más propiamente de la Esquizofrenia, como paradigma de la
psicosis. Y estos dos miedos fantasmáticos, inconscientes son, en su aparición en
orden cronológico:
-El miedo de muerte por despedazamiento y decoración, nacidos en la fase oral del desarrollo psicosexual, y que reaparecen, retornan, en la Esquizofrenia, especialmente en su forma clínica hebefreno - catatónica, y la Dementia Praecox de Kraepelin,
-El miedo de Violación anal, como nuclear del fantasma de feminización, generado en la fase anal del desarrollo psicosexual, y que reaparece, retorna, se libera e invade el campo de la conciencia en la esquizofrenia paranoide, nacida del Delirio Crónico a Evolución Sistemática de Magnan.
En la esquizofrenia se presentan todos los fantasmas orales y anales mencionados - y menos frecuentemente el fantasma de miedo de castración - y en todas sus formas clínicas y evolutivas, el elemento estructural, organizacional fundamental es la escisión del Yo. La escisión del Yo en un Yo masculino y un Yo femenino, consciente o inconsciente, como liberación de las vivencias del período o fase del ser bisexual, ambiguo, andrógino - de los dos a dos años y medio de existencia - por desorganización de la conciencia o por des-represión, por retorno de lo reprimido. En este retorno de lo reprimido se cumple la ley de Lacan: lo que no fue aceptado en lo simbólico - la penetración, la posesión, la fecundación intelectual por la figura parental fálica, ya que esta es la función primordial de la palabra en el Nombre del Padre - retornará en lo real idiokósmico, en la realidad psíquica, de lo Imaginario de la alucinación delirante - el fantasma de Violación, que es, en las distintas formas que toma como repudiación de la feminidad, o revuelta contra la feminización, fundamentalmente de persecución, el más frecuente de todos los delirios -. En la clínica, en el paciente concreto, personal, individual, real, veremos que retornan todos o casi todos los fantasmas de miedo y del deseo, con distinta pregnancia en las distintas formas del delirio, como en ese paciente paradigmático de Chabrol y Bonnet, que dice que “lo van a azotar, sodomizar, ahogar, hacerlo hervir en una marmita y comerlo, electrocutarlo con su aparato de radio o matarlo inyectándole veneno”- Todo ello como consecuencia del retorno de lo reprimido por el fracaso de la defensa.
Por último – parece ya ser suficiente con tanto mito -, mencionaremos la tercera estirpe mítica, la de los Lábdacidas, descendientes de Lábdaco, cuyo nieto Edipo, el undécimo descendiente de Urano, el padre primordial, da lugar, a través de la reaparición en lo simbólico del fantasma de angustia de castración, a la fundamentación de la Neurosis.
Este mito y sus relaciones con la castración y la neurosis ha dado lugar a interminables interpretaciones, análisis, discusiones y refutaciones. Recordaremos, en el campo de la mitología y la literatura épica, que la leyenda de Fénix, el preceptor de Aquiles, tal como la narra la Ilíada, ilustraría mejor la situación triangular: Fénix es hijo de Amintor, rey de Eleón, Beocia, quien tenía una concubina. A instancias de su madre, que estaba celosa, Fénix sedujo a esa mujer y su padre, al enterarse del hecho, sacó los ojos a su hijo, quien huyó a la corte de Peleo y éste lo llevó ante el centauro Quirón quien le restituyó la vista. Fénix, en la Ilíada, nos revela, además: “Yo decidí matarle con aguzado bronce, más detuvo mi enojo algún dios inmortal que en mi ánimo me puso la mala fama, que es la voz del pueblo y los muchos oprobios de los hombres, no fuera a ser llamado parricida entre gentes aqueas”. La situación triangular de la mujer como hija, y su caída en la neurosis está acertadamente explicada por el mito de Electra, descendiente de Pelops, como hizo Jung al denominar, en 1907, complejo de Electra al que se encuentra en la base de la Neurosis.
El punto de inflexión para señalar que los fantasmas infantiles de angustia, esos miedos estructurantes, organizacionales de las primeras etapas de la vida psíquica, y que retornan, reaparecen en la enfermedad mental, invadiendo el campo de la conciencia por la desorganización de ésta, cuando en la dialéctica del miedo y el deseo, es el miedo el que predomina, aunque luego ese miedo se transforma en deseo. Esos fantasmas de angustia son tres:
-Fantasmas de muerte, por
despedazamiento y devoración, o por envenenamiento por la leche del pecho malo
en sus formas arcaicas.
-Fantasmas de Violación, por
penetración anal –vaginal, o somático corporal, o del espacio psíquico interno
del innenwelt de la analítica del Dasein.
-Fantasmas de Castración, por extirpación o arrancamiento o retracción invaginación desaparición.
Estos tres fantasmas de angustia se originan en las tres fases primeras del desarrollo psicosexual y corresponden cronológica y respectivamente a la Fase Oral en el fantasma de Muerte, en la dialéctica de comer y ser comido. A la Fase Anal en el fantasma de violación, en la dialéctica del defecar en el otro y del ser penetrado analmente por ese otro. Y a la fase genital en el fantasma de castración, en la dialéctica de tener el falo y no tenerlo, usarlo y no usarlo, poder o no poder llegar al goce, como en la impotencia o la frigidez.
Resumen
A. El fantasma de muerte, originado en la fase oral, retorna
especialmente en lo imaginario de la
alucinación delirante de la psicosis
esquizofrénica hebefrenia catatónica.
B. El fantasma de violación, originado en la fase anal retorna
especialmente en lo imaginario de la
alucinación delirante de la psicosis
esquizofrénica paranoide.
Estos dos fantasmas se
escenifican magistralmente en el mito
de Pelops y Pelopia.
C. El fantasma de castración, originado en la fase genital retorna especialmente en lo simbolico de la neurosis y se escenifica históricamente en el mito de Edipo y Elektra.
1: Creencias en Fantasmas y Mitos
¿Por qué las personas creen en fantasmas?
Los factores que contribuyen a esta creencia incluyen:
1. Explicación de lo inexplicable:
Los fenómenos paranormales y las experiencias
inexplicables pueden llevar a la creencia en fantasmas como una forma de
explicar lo que no tiene una explicación lógica o científica aparente. Cuando
las personas se enfrentan a eventos inusuales o inexplicables, pueden recurrir
a la idea de que son causados por presencias sobrenaturales.
2. Necesidad de sentido:
La creencia en fantasmas a menudo surge de la
necesidad humana de encontrar significado y propósito en la vida y la muerte.
La idea de que los espíritus de los seres queridos o de las personas fallecidas
aún existen de alguna manera puede proporcionar consuelo y sentido en momentos
de pérdida y duelo.
3. Cultura y tradición:
La creencia en fantasmas puede estar arraigada
en la cultura y la tradición de una sociedad. En muchas culturas, se han
transmitido historias de fantasmas y mitos durante generaciones, lo que
contribuye a la perpetuación de estas creencias.
4. Experiencias personales:
Las personas a menudo informan haber tenido
experiencias personales que interpretan como encuentros con fantasmas o
espíritus. Estas experiencias pueden ser vívidas y emocionalmente impactantes,
lo que refuerza la creencia en lo paranormal.
5. Medios y entretenimiento:
Las representaciones de fantasmas en
películas, programas de televisión, literatura y otros medios de
entretenimiento pueden influir en la percepción y las creencias de las
personas. Las historias de fantasmas son un género popular en la cultura y
pueden reforzar la idea de la existencia de espíritus errantes.
6. Psicología cognitiva:
Algunos estudios sugieren que la creencia en
fantasmas puede estar relacionada con sesgos cognitivos y perceptuales,
como la tendencia a buscar patrones en datos aleatorios o a atribuir eventos
inusuales a causas sobrenaturales.
La creencia en fantasmas es una cuestión subjetiva y varía de una persona a otra. Aunque la ciencia no ha proporcionado evidencia concluyente de la existencia de fantasmas, estas creencias persisten debido a la complejidad de las razones psicológicas, culturales y sociales que las respaldan. Las creencias en fantasmas a menudo se consideran una parte normal y respetada de la diversidad cultural y religiosa en todo el mundo.
¿Cómo se transmiten y mantienen
los mitos en la sociedad?
Los mitos se transmiten y mantienen en la sociedad a
través de diversos mecanismos y procesos culturales. Estos mecanismos han
evolucionado a lo largo de la historia y han sido moldeados por factores como la
comunicación, la tradición oral, la escritura, los medios de comunicación y
la psicología humana.
Algunas formas en que los mitos se transmiten y
mantienen en la sociedad:
1. Tradición oral:
La forma más antigua de transmitir mitos es a
través de la tradición oral. Durante siglos, las historias mitológicas se
pasaron de generación en generación a través de cuentos, canciones y rituales.
La oralidad permitía la adaptación y reinterpretación de los mitos a medida que
se transmitían.
2. Escritura:
Con la invención de la escritura, los mitos
comenzaron a ser registrados en forma de textos escritos. Esto permitió una
preservación más duradera y precisa de las historias mitológicas. Los mitos
escritos podían difundirse más ampliamente y llegar a audiencias distantes en
el tiempo y el espacio.
3. Medios de comunicación:
Los medios de comunicación modernos, como la
televisión, el cine, la radio y la internet, han desempeñado un papel
importante en la difusión y la renovación de los mitos. Las adaptaciones
cinematográficas, series de televisión y juegos de video han reintroducido
mitos en la cultura popular.
4. Educación:
Los mitos
también se transmiten en el sistema educativo. Las escuelas y universidades
enseñan la mitología y la historia de la cultura, lo que contribuye a mantener
viva la tradición mitológica.
5. Cultura popular:
La cultura popular y el entretenimiento, como
la música, la literatura, los cómics y la moda, a menudo incorporan elementos
mitológicos. Esto asegura que los mitos sigan siendo relevantes y atractivos
para las nuevas generaciones.
6. Festivales y rituales:
Muchas
sociedades todavía celebran festivales y rituales que involucran mitos y
leyendas. Estos eventos ayudan a mantener viva la tradición mitológica y a
fortalecer el sentido de comunidad.
7. Identidad cultural:
Los mitos
también desempeñan un papel en la construcción de la identidad cultural. Las
sociedades a menudo utilizan mitos para definir quiénes son y de dónde
provienen, fortaleciendo así su sentido de pertenencia.
8. Cambio y adaptación:
Los mitos pueden cambiar y adaptarse a lo
largo del tiempo para satisfacer las necesidades y valores cambiantes de la
sociedad. Las reinterpretaciones y nuevas versiones de mitos a menudo surgen en
respuesta a los desafíos culturales y sociales.
Los mitos se transmiten y mantienen en la sociedad a través de una combinación de tradición oral, escritura, medios de comunicación, educación, cultura popular, rituales y la adaptación constante. Esta diversidad de mecanismos asegura que los mitos continúen desempeñando un papel en la vida de las sociedades y sigan siendo relevantes en la cultura contemporánea.
¿Cuáles son las razones
psicológicas detrás de estas creencias?
Las creencias en fantasmas y fenómenos paranormales
pueden tener diversas razones psicológicas detrás de ellas. Estas creencias
pueden estar relacionadas con la forma en que el cerebro humano procesa la
información, interpreta experiencias inusuales y busca significado en el mundo
que nos rodea. Algunas de las razones psicológicas que explican estas creencias
incluyen:
1. Búsqueda de significado:
La creencia en fantasmas a menudo surge de la
necesidad humana de encontrar significado y propósito en el mundo. La idea de
que los espíritus de los muertos aún existen puede proporcionar un sentido de
continuidad y consuelo en momentos de pérdida y duelo.
2. Sesgos cognitivos:
Los sesgos
cognitivos son patrones sistemáticos de pensamiento que pueden llevar a la
interpretación errónea de eventos. Algunos sesgos, como la tendencia a buscar
patrones en datos aleatorios o a atribuir eventos inusuales a causas sobrenaturales,
pueden respaldar las creencias en fantasmas.
3. Efectos de la sugestión:
Las personas pueden ser influenciadas por la
sugestión, especialmente en situaciones de alta emoción o ansiedad. Si alguien
sugiere la presencia de un espíritu o fantasma, las personas pueden ser más
propensas a experimentar fenómenos que interpretan como evidencia de ello.
4. Experiencias personales:
Las personas que han tenido experiencias
personales inexplicables o que han sentido la presencia de seres queridos
después de su muerte pueden desarrollar creencias en fantasmas como una forma
de dar sentido a esas experiencias.
5. Cognición dual:
La teoría de
la cognición dual sugiere que los seres humanos tienen dos sistemas de
pensamiento: uno rápido e intuitivo y otro lento y analítico. Las creencias en
fantasmas a menudo están asociadas con el pensamiento intuitivo y emocional, ya
que proporcionan respuestas rápidas y significativas a eventos inusuales.
6. Necesidad de control:
Las creencias en fantasmas pueden surgir como
una forma de lidiar con la incertidumbre y el miedo a lo desconocido. Al
atribuir eventos inexplicables a causas sobrenaturales, las personas pueden
sentir que tienen un cierto grado de control o comprensión sobre lo que están
experimentando.
7. Influencia cultural y social
Las creencias en fantasmas a menudo se
refuerzan a través de la influencia cultural y social. La aceptación de estas
creencias en un grupo social o comunidad puede llevar a su adopción por parte
de individuos.
8. Deseo de conexión
La creencia en la comunicación con los muertos
a través de fenómenos paranormales puede estar relacionada con el deseo de
mantener una conexión emocional con seres queridos que han fallecido.
Las creencias en fantasmas varían de una persona a otra, y estas razificaciones no necesariamente se aplican a todos. Además, la ciencia tiende a buscar explicaciones racionales y naturales para los fenómenos, mientras que las creencias en fantasmas a menudo se basan en interpretaciones subjetivas y emocionales de las experiencias.
2: Psicocriminología y Conducta Delictiva
El concepto de
psicocriminología y explora cómo las creencias en fantasmas y mitos pueden
influir en la conducta delictiva. Algunos temas a considerar son:
¿Cómo pueden las creencias en
fantasmas justificar o motivar comportamientos delictivos?
La creencia en fantasmas puede tener un impacto en la
justificación o motivación de comportamientos delictivos de varias maneras,
aunque es importante destacar que no todas las personas que creen en fantasmas
se involucrarán en actividades delictivas. Algunas formas en que las creencias
en fantasmas pueden influir en el comportamiento delictivo:
1. Justificación moral:
Algunas personas pueden usar sus creencias en
fantasmas y en un mundo sobrenatural como justificación para cometer actos
delictivos. Pueden argumentar que están actuando de acuerdo con una creencia
religiosa o espiritual, como vengar la muerte de un ser querido o realizar un
acto que creen necesario en nombre de un espíritu o entidad sobrenatural.
2. Supuesta comunicación con
espíritus:
Algunas personas afirman tener la capacidad de
comunicarse con espíritus o fantasmas. Esto puede llevar a comportamientos
delictivos cuando estas personas alegan recibir instrucciones o
"mensajes" de los espíritus que los llevan a cometer actos ilegales.
3. Rituales y prácticas religiosas
En algunas creencias espirituales o
religiosas, se realizan rituales que involucran actos ilegales, como la
destrucción de la propiedad o el sacrificio de animales. Las personas que creen
en estos rituales pueden justificar sus acciones en función de sus creencias
religiosas.
4. Percepción de posesión
En casos raros, las creencias en fantasmas
pueden llevar a la creencia de que una persona está poseída por un espíritu o
entidad maligna. Esto puede dar lugar a actos violentos en un intento de
"exorcizar" a la entidad.
5. Desórdenes mentales
En algunos casos, las creencias en fantasmas
pueden estar asociadas con desórdenes mentales, como la esquizofrenia o el
trastorno bipolar. Las personas con trastornos mentales pueden cometer actos delictivos
impulsados por alucinaciones o delirios relacionados con sus creencias
paranormales.
6. Manipulación y estafa
Algunos individuos pueden aprovechar las
creencias en fantasmas de otras personas para cometer estafas o fraudes. Pueden
afirmar tener poderes sobrenaturales y ofrecer servicios relacionados con el
mundo paranormal a cambio de dinero, lo que puede considerarse una actividad
delictiva.
La creencia en fantasmas en sí misma no es la causa directa de comportamientos delictivos. Más bien, los comportamientos delictivos que se derivan de estas creencias suelen ser el resultado de factores individuales, sociales o psicológicos adicionales. Las autoridades y la sociedad en general deben abordar estos casos de manera integral, prestando atención tanto a las creencias como a los factores subyacentes que pueden llevar a comportamientos delictivos.
¿Se ha observado alguna
relación entre creencias en fantasmas y ciertos tipos de delitos?
La relación entre las creencias en fantasmas y ciertos
tipos de delitos es un tema de interés en la psicología y la criminología,
aunque no hay una relación directa o causal establecida. En general, las
creencias en fantasmas no son un factor de riesgo conocido para la comisión de
delitos. Sin embargo, hay algunas observaciones y áreas de investigación que
sugieren ciertas conexiones:
1. Delitos relacionados con la
espiritualidad
Algunos
delincuentes pueden cometer actos criminales relacionados con sus creencias
espirituales o religiosas. Esto podría incluir daños a la propiedad, robo,
agresiones u otros delitos que justifiquen en función de sus creencias en
fantasmas o entidades sobrenaturales.
2. Delitos motivados por
alucinaciones o delirios
En casos raros, personas con trastornos
mentales que creen en fantasmas pueden cometer delitos debido a alucinaciones o
delirios relacionados con sus creencias paranormales. Por ejemplo, podrían
creer que están siendo perseguidos por espíritus y responder violentamente.
3. Estafas y fraudes
Algunos
delincuentes pueden aprovecharse de las creencias en fantasmas de otras
personas para cometer estafas y fraudes. Pueden afirmar tener habilidades
sobrenaturales y ofrecer servicios de "limpieza espiritual" o
comunicación con los muertos a cambio de dinero.
4. Violencia doméstica
En situaciones donde una o ambas partes en una
relación tienen creencias en fantasmas o espiritualidad, las tensiones o
conflictos relacionados con estas creencias pueden llevar a situaciones de
violencia doméstica.
La relación entre
creencias en fantasmas y delitos es compleja y depende de varios factores
adicionales, como la salud mental, el contexto social, la influencia de la
comunidad y la cultura. La gran mayoría de las personas que creen en fantasmas
no cometen delitos relacionados con esas creencias. Además, muchas personas que
cometen delitos no tienen creencias en lo paranormal.
La investigación en esta área está en curso, pero hasta la fecha, no se ha establecido una correlación fuerte y consistente entre las creencias en fantasmas y la comisión de delitos. Sin embargo, los profesionales de la psicología y la criminología pueden considerar las creencias y el contexto de las personas como parte de la evaluación y el tratamiento de delincuentes en casos individuales.
¿Cómo influyen estas creencias
en la psicología de los perpetradores y víctimas de delitos?
Las creencias en fantasmas pueden influir en la
psicología de los perpetradores y víctimas de delitos de diversas maneras.
Estas influencias pueden variar según las circunstancias específicas y las
creencias de las personas involucradas. A continuación, se exploran algunas de
las formas en que estas creencias pueden afectar la psicología de los
involucrados:
Influencia en la psicología de los perpetradores
1. Justificación de la conducta:
Algunos perpetradores de delitos pueden usar
sus creencias en fantasmas para justificar sus acciones. Pueden argumentar que
están actuando en nombre de los espíritus o siguiendo órdenes de entidades
sobrenaturales. Esto puede reducir su culpabilidad percibida o proporcionar una
explicación que les permita aceptar sus acciones.
2. Despersonalización de las
víctimas
Las creencias en fantasmas pueden llevar a la
despersonalización de las víctimas, especialmente si el perpetrador cree que la
víctima está poseída o es portadora de una entidad maligna. Esto puede hacer
que el perpetrador sienta menos empatía o remordimiento por sus acciones.
3. Efectos emocionales:
La creencia en fantasmas también puede tener
efectos emocionales en los perpetradores. Pueden experimentar miedo, culpa o
ansiedad relacionada con sus creencias paranormales, lo que puede influir en su
comportamiento delictivo.
Influencia en la psicología de las víctimas
1. Miedo y ansiedad:
Las víctimas que tienen creencias en fantasmas
pueden experimentar miedo y ansiedad adicionales después de un delito. Pueden
temer que el delincuente haya sido influenciado por espíritus malignos o que su
situación esté relacionada con el mundo paranormal.
2. Vulnerabilidad percibida:
Las creencias en fantasmas pueden hacer que
algunas víctimas se sientan más vulnerables y desprotegidas. Esto puede afectar
su salud mental y su capacidad para recuperarse emocionalmente de un delito.
3. Reinterpretación de la
experiencia:
Algunas víctimas pueden reinterpretar sus
experiencias traumáticas a la luz de sus creencias en fantasmas. Pueden buscar
explicaciones sobrenaturales para lo que han vivido, lo que puede afectar su
proceso de recuperación y su búsqueda de justicia.
4. Ayuda espiritual:
Algunas víctimas pueden recurrir a prácticas o
rituales espirituales para lidiar con el trauma de un delito, como la búsqueda
de protección contra espíritus malignos o la realización de rituales de
limpieza espiritual.
La influencia de las creencias en fantasmas en la psicología de los perpetradores y víctimas varía significativamente de un caso a otro y depende de la intensidad de las creencias, la naturaleza del delito y otros factores personales y contextuales. En la mayoría de los casos, las creencias en fantasmas no tienen un impacto directo en la comisión de delitos o en la victimización, pero pueden influir en la percepción y la experiencia de las personas involucradas.
3: Estudios de Caso y Ejemplos
Estudios de caso que ilustren la relación entre
creencias en fantasmas y comportamiento delictivo.
Algunos ejemplos
1. El caso de Anneliese Michel (El
exorcismo de Emily Rose )
Anneliese Michel fue una joven alemana que
creía estar poseída por espíritus malignos y buscó exorcismos. A lo largo de
varios años, se sometió a múltiples exorcismos y su salud mental se deterioró.
En última instancia, murió debido a la desnutrición y la falta de atención
médica adecuada. Este caso ilustra cómo las creencias en posesiones demoníacas
y exorcismos pueden tener consecuencias graves y potencialmente delictivas,
como la negligencia médica en el tratamiento de condiciones de salud mental.
2. El caso de los asesinatos de la
"Dama Blanca": En algunas
culturas, se cree en la existencia de fantasmas o espíritus errantes, como el
espíritu de una "Dama Blanca" que se manifiesta como un presagio de
muerte. En varios lugares del mundo, ha habido casos de personas que han
cometido asesinatos creyendo que estaban actuando bajo la influencia de la Dama
Blanca o que estaban matando en su nombre.
3. Los crímenes relacionados con
cultos y creencias religiosas Algunos
cultos o grupos religiosos han llevado a cabo actividades delictivas en nombre
de sus creencias, como el asesinato ritual o el sacrificio humano. Estos actos
se basan en interpretaciones extremas de las creencias en espíritus,
sacrificios y redención.
4. Fraudes espirituales Los estafadores que afirman tener habilidades
sobrenaturales a menudo explotan las creencias en fantasmas y la necesidad de
las personas de buscar respuestas o ayuda en el mundo paranormal. Pueden
cometer fraudes financieros o estafas emocionales al prometer servicios
relacionados con la comunicación con los muertos o la protección contra
espíritus malignos.
5. Casos de "cazadores de
fantasmas": En algunos casos, los
entusiastas de la caza de fantasmas pueden cometer intrusiones ilegales al
ingresar a propiedades privadas sin permiso en busca de actividad paranormal.
Esto puede resultar en cargos por allanamiento o invasión de la privacidad.
Estos ejemplos ilustran cómo las creencias en fantasmas pueden llevar a comportamientos delictivos o contribuir a situaciones en las que se cometen delitos. Sin embargo, es importante destacar que estos casos son excepcionales y no reflejan las creencias y acciones de la mayoría de las personas que creen en fantasmas. La mayoría de las personas que tienen creencias en fantasmas no cometen delitos relacionados con esas creencias.
4: Implicaciones y Prevención
Discution las
implicaciones de mis hallazgos o análisis desde un punto de vista
psicocriminológico. ¿Cómo pueden las autoridades, psicólogos o profesionales
relacionados abordar la influencia de las creencias en fantasmas y mitos en el
crimen? ¿Existen estrategias de prevención basadas en estos hallazgos?
Desde una perspectiva psicocriminológica, es
importante abordar la influencia de las creencias en fantasmas y mitos en el
crimen de manera integral. Aunque no existe una relación directa y causal entre
estas creencias y la comisión de delitos, existen algunas implicaciones y
estrategias que las autoridades, psicólogos y profesionales relacionados pueden
considerar:
1.Evaluación y tratamiento de delincuentes
- Profesionales de la
psicología y la psicocriminología pueden evaluar la influencia de las
creencias en fantasmas en la psicología de los delincuentes. Esto puede
incluir la identificación de trastornos mentales relacionados con estas
creencias y la evaluación de la influencia que las creencias paranormales
pueden haber tenido en el comportamiento delictivo.
2. Educación y sensibilización
- Las autoridades y las
instituciones de justicia penal pueden ofrecer programas de educación y
sensibilización sobre la diversidad de creencias y su impacto en el
comportamiento. Esto puede ayudar a los profesionales a comprender mejor
las motivaciones y las experiencias de los delincuentes que tienen
creencias en fantasmas.
3. Intervención en salud mental
- Cuando se identifican
problemas de salud mental relacionados con creencias paranormales, es
importante proporcionar intervenciones adecuadas. Esto puede incluir
terapia, apoyo emocional y tratamiento para trastornos mentales
subyacentes.
4. Prevención de estafas y fraudes
- Las autoridades pueden
llevar a cabo campañas de prevención y educación para alertar al público
sobre estafas y fraudes relacionados con creencias en fantasmas. Esto
puede ayudar a reducir la victimización de personas que son vulnerables a
estas estafas.
5. Promoción
del diálogo intercultural
- La promoción del diálogo
intercultural y la comprensión de las diversas creencias y mitos en la
sociedad pueden ayudar a reducir la estigmatización de las personas con
creencias en fantasmas. Esto puede fomentar una mayor cooperación entre la
comunidad y las autoridades en la prevención y la resolución de delitos.
6.
Investigación adicional
- La psicocriminología puede
beneficiarse de investigaciones adicionales que exploren más a fondo la
relación entre las creencias en fantasmas y el comportamiento delictivo.
Estudios empíricos pueden arrojar luz sobre la magnitud y la naturaleza de
esta relación.
Es importante enfatizar que la mayoría de las personas que tienen creencias en fantasmas no se involucran en actividades delictivas relacionadas con esas creencias. Las estrategias mencionadas anteriormente están diseñadas para abordar situaciones excepcionales y no para estigmatizar a las personas con creencias en lo paranormal. La comprensión de estas creencias y su influencia en el comportamiento puede contribuir a una respuesta más informada y compasiva por parte de las autoridades y los profesionales de la salud mental.
Las formas patológicas en que se nos revelan los fantasmas, son tres, y para diferenciarlas recurriremos a los tres significantes clásicos de Lacan: Real, Simbólico e Imaginario, pero situados en otro contexto de significado, que correlacionaremos con los tres grupos fundamentales de la patología mental: Perversión, Neurosis y Psicosis.
En la perversión, la fantasía se manifiesta en lo REAL - real como significativo de la “realidad común interhumana” que todos compartimos, de realidad koinokosmica, según Heráclito: "Para los despiertos hay un mundo común y, ya dormidos se vuelven cada uno al suyo.
En la neurosis, la fantasía se manifiesta en lo simbólico.
En la psicosis el fantasma aparece en lo imaginario, en forma de alucinación delirante – imaginario que corresponde en este contexto significativo a la realidad idiokósmica de Heráclito, a la realidad psíquica de Freud .
El fantasma de “Incesto con la hermana” aparece en lo REAL en la perversión del desdichado poeta austríaco G.Trakl, en el apasionado amor incestuoso que durante su infancia compartió con su hermana, y cuya culpa se transparenta dolorosamente en su desgarrada, bellísima poesía, y que culminaría con el suicidio de ambos, ya adultos. Señalaremos que Georg y su hermanita Grete se parecían como dos gemelos, lo que nos hace evocar la tan parecida versión del mito de Narciso.
Conclusión
El estudio de las creencias en fantasmas y mitos desde una perspectiva psicocriminológica revela la complejidad de este fenómeno y su influencia en la psicología de individuos, tanto perpetradores como víctimas de delitos. Si bien no existe una relación causal directa entre estas creencias y el comportamiento delictivo, existen ejemplos y casos notables que ilustran cómo estas creencias pueden influir en la toma de decisiones y la interpretación de experiencias. Las creencias en fantasmas pueden justificar o motivar delitos en situaciones excepcionales, y las víctimas pueden experimentar miedo, ansiedad y otras emociones relacionadas con el mundo paranormal.
La importancia de abordar este tema desde una perspectiva psicocriminológica radica en la comprensión más profunda de los factores subyacentes que pueden contribuir a la comisión de delitos y al trauma de las víctimas. Esto puede llevar a una evaluación y tratamiento más efectivos de los delincuentes, así como a la implementación de programas de prevención y educación. Además, la investigación adicional en este campo puede arrojar luz sobre las dimensiones psicológicas y socioculturales de las creencias en fantasmas y mitos.
Las creencias en fantasmas y mitos desde un enfoque psicocriminológico es fundamental para comprender su impacto en el comportamiento humano y su relación con el crimen. A medida que la investigación avance, se espera obtener una visión más completa de este fenómeno complejo y, en última instancia, desarrollar estrategias más efectivas para abordarlo de manera informada y compasiva.
La intersección de las creencias en fantasmas y los mitos con la psicocriminología ofrece una perspectiva fascinante sobre la forma en que las percepciones, las creencias y las supersticiones pueden influir en el comportamiento humano, especialmente en el contexto de la comisión de delitos. A lo largo de este ensayo, hemos examinado cómo las creencias en fantasmas y los mitos pueden ser utilizados tanto como justificaciones para el crimen como para explicar ciertas conductas delictivas.
En el ámbito de la psicocriminología, se ha observado que las creencias en fantasmas y mitos pueden influir en la formación de la personalidad del delincuente y en su motivación para cometer ciertos actos. Además, estos elementos pueden estar relacionados con la victimización y la percepción de amenazas sobrenaturales, lo que a su vez puede llevar a respuestas psicológicas y emocionales que influyen en la conducta delictiva.
Es importante destacar que, si bien las creencias en fantasmas y los mitos pueden tener un papel en la psicología de algunos delincuentes, la psicocriminología también nos recuerda que existen múltiples factores que influyen en el comportamiento delictivo, y estos deben ser abordados de manera integral en la investigación y la prevención del crimen.
En última instancia, este enfoque psicocriminológico sobre las creencias en fantasmas y mitos nos invita a considerar cómo la psicología, la cultura y la criminalidad pueden estar interconectadas de maneras complejas y a menudo inesperadas. Al comprender mejor estas conexiones, podemos estar mejor preparados para abordar y prevenir el crimen desde un enfoque más completo e informado.
Desafíos y Preguntas sin Respuesta
Algunos de estos desafíos incluyen:
1. La variabilidad individual:
Las creencias en fantasmas varían ampliamente entre individuos, y no todas las personas que creen en lo paranormal cometen delitos relacionados con esas creencias. Comprender por qué algunas personas son más propensas a esta influencia que otras sigue siendo un desafío.
2. La influencia de la cultura:
Las creencias en fantasmas están fuertemente influenciadas por la cultura y la tradición. Investigar cómo las diferencias culturales influyen en la relación entre estas creencias y el crimen es un tema importante.
3. Efectos a largo plazo:
Se necesita más investigación para comprender los efectos a largo plazo de las creencias en fantasmas en la vida de las personas, especialmente en el contexto de experiencias traumáticas y su recuperación.
4. La prevención y la educación
La eficacia de las estrategias de prevención y educación en el abordaje de la influencia de las creencias en fantasmas en el crimen sigue siendo un tema de investigación importante. ¿Cómo pueden estas estrategias ser diseñadas y aplicadas de manera efectiva?
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Oreste et Alcméan- Matricide en Grèce. Les
Belles Lettres 1959 .
1. "The Psychology of Paranormal Belief: A Researcher's Handbook" de Harvey J. Irwin y Caroline A. Watt. Este libro explora la psicología detrás de las creencias paranormales, incluyendo la creencia en fantasmas.
2. Artículo académico
"Belief in ghosts in a rational
society" de Christopher C. French y Julia Santomauro. Este artículo examina
las creencias en fantasmas en la sociedad actual y sus factores psicológicos.
3. Artículo académico
"Haunted by the Past: Personal and
Cultural Influences on Belief in Ghosts" de Houran, J. y Lange, R. Este
artículo investiga cómo las creencias en fantasmas pueden ser influenciadas por
factores personales y culturales.
4. "Ghosts: Appearances of the Dead and
Cultural Transformation" de R.C. Finucane. Este libro aborda las creencias
en fantasmas desde una perspectiva cultural e histórica.
5. Artículo académico
"The Uncanny and the Criminological"
de Christian Graugaard. Este artículo explora la relación entre lo
"siniestro" (que a veces se asocia con lo paranormal) y el campo de
la criminología.


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